En la ciudad de Babilonia la casta sacerdotal, desde sus zigurats escalonados.

se ocupó de seguir y medir los fenómenos celestes desde el 750 a. C. hasta bien entrado el siglo i de nuestra era: conocida era la fiesta del Zapata, el plenilunioobservacional fue bien conocido por los astrónomos griegos posteriores. Una pequeña parte de los conocimientos babilónicos pasó al pueblo judío exiliado en Babilonia hacia el siglo vi a. C.

En China.

Los registros fiables de eclipses se pueden remontar sin duda al 720 a. C. Los conocimientos astronómicos en Egipto no alcanzaron el esplendor necesario hasta el nacimiento de la Escuela de Alejandría, famosa por su biblioteca y de carácter neoplatónico.

Uno de los directores de la citada biblioteca.

Eratóstenes de Cirene, dejó una obra en la que nos habla de sus cálculos para establecer la medición de la circunferencia de nuestro planeta (cálculos que difieren en solo 90 kilómetros de los actuales) y sobre la medición de la oblicuidad de la eclíptica. Compiló asimismo un catálogo con cerca de 700 estrellas y calculó datos de nuestro satélite. Eratóstenes determinó la distancia media entre la Tierra y la Luna en aproximadamente una tercera parte del valor verdadero.

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